{"id":140,"date":"2026-07-10T20:04:15","date_gmt":"2026-07-10T20:04:15","guid":{"rendered":"https:\/\/tramaspsi.ar\/portal\/?p=140"},"modified":"2026-07-10T20:31:09","modified_gmt":"2026-07-10T20:31:09","slug":"tejiendo-la-clinica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tramaspsi.ar\/portal\/tejiendo-la-clinica\/","title":{"rendered":"Tejiendo la Cl\u00ednica"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Colegio de Psic\u00f3logos de la Provincia de Buenos Aires, Distrito XV.<br>Escrito Final de la Escuela de Formaci\u00f3n Cl\u00ednica en Psicoan\u00e1lisis.<br>T\u00edtulo: Tejiendo la Cl\u00ednica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Escrito realizado por: Lic. Guastadisegno, Mariana.<br>Tutora: Lic. Lucila L\u00f3pez.<br>A\u00f1o: 2016<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00cdndice<br>Introducci\u00f3n.<br>Cap\u00edtulo I. Las primeras entrevistas.<br>Sobre la transferencia.<br>Cap\u00edtulo II. El caso \u201cLolo\u201d.<br>Conclusi\u00f3n.<br>Bibliograf\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><br>El presente escrito surge a partir de los interrogantes que la cl\u00ednica con ni\u00f1os presenta, de aquellas primeras entrevistas de consulta que se realizan con los padres, o con quienes se encuentre a cargo del ni\u00f1o por el cual se da la consulta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me encontr\u00e9 en diversas oportunidades pregunt\u00e1ndome \u00bfcu\u00e1les podr\u00edan ser las intervenciones posibles con los adultos que consultan en los inicios de un tratamiento de ni\u00f1os, en aquellas primeras entrevistas?, \u00bfcu\u00e1ndo podr\u00eda ser nombrado el ingreso a un tratamiento? Y en tratamiento \u00bfes posible trabajar solo con el ni\u00f1o?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada padre se presenta con una modalidad diversa, seg\u00fan su singularidad. Algunas veces colaboradores o dispuestos a preguntarse sobre aquel ni\u00f1o en consulta, en otras se presentan obstaculizados a la apertura de interrogantes, con expresiones en que ah\u00ed nada tendr\u00edan que ver ellos, premura por que el analista solucione lo que ellos consideran lo que les disgusta o molesta de ese ni\u00f1o, o se angustian, preocupados por aquello que le podr\u00eda estar pasando al ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo trabajar con los padres en la consulta de un ni\u00f1o?, \u00bfqu\u00e9 lugar ocupa ese ni\u00f1o para esos padres?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando los padres consultan un entrelazado se presentifica, ese tejido como entrelazado posee una urdimbre y una trama. La urdimbre, hilo individual, que necesita estar en tensi\u00f3n, que posea firmeza, lo suficientemente resistente para sostener la trama. Esos ni\u00f1os que ellos fueron, sus recuerdos, vivencias. Y ese ni\u00f1o por el que consultan que les demanda, en principio acceder, hacerse presente a una consulta. Donde su narcisismo se pone en juego de diversas formas: como herida cuando ese ni\u00f1o deja de cumplir con lo esperado, ca\u00eddo de aquellos ideales del ideal del yo que agujerea, produci\u00e9ndoles insatisfacci\u00f3n. Como fractura narcisista en el sin lugar al otro, donde no es posible lo uno y lo otro. O cuando ese ni\u00f1o en consulta aparece sin opacidades en cuanto a su brillo y el malestar se ubica en su entorno por ejemplo desde la escuela.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfDe qu\u00e9 se tratar\u00e1 trabajar con los padres en el an\u00e1lisis de un ni\u00f1o?, c\u00f3mo se entrelaza lo propio de ellos, con lo que consultan y con la consulta por un ni\u00f1o, con el juego del ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para ello, se recorrer\u00e1 algunos pasajes de un caso cl\u00ednico que convocan al analista a trabajar sobre estos puntos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el presente trabajo se realizar\u00e1 un recorrido a trav\u00e9s de los diferentes momentos de la ense\u00f1anza tanto de Freud S., Lacan J., como as\u00ed tambi\u00e9n se abordar\u00e1n autores tales como Flesler A, Maud Mannoni entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cap\u00edtulo I<\/strong><br><strong>Las primeras entrevistas.<\/strong><br>Freud Sigmund, neur\u00f3logo y psicoanalista austriaco del siglo XX fundador del psicoan\u00e1lisis, en su art\u00edculo sobre la iniciaci\u00f3n del tratamiento publicado en 1911 se\u00f1ala la limitaci\u00f3n en la que se haya expuesto el tratamiento psicoanal\u00edtico, no es posible concebirlo como una t\u00e9cnica sistem\u00e1tica, ubicando as\u00ed la singularidad del sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Seg\u00fan Freud (1911\/2012):<\/strong><br>La extraordinaria diversidad de las constelaciones ps\u00edquicas intervinientes, la plasticidad de todos los procesos an\u00edmicos y la riqueza de los factores determinantes se oponen por cierto a la mecanizaci\u00f3n de la t\u00e9cnica, y hacen posible que un proceder de ordinario leg\u00edtimo no produzca efecto algunas veces, mientras que otro habitualmente considerado err\u00f3neo lleve en alg\u00fan caso a la meta. (p. 125)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien Freud S. no trabaj\u00f3 directamente con ni\u00f1os, los primeros psicoanalistas de ni\u00f1os contempor\u00e1neos a Freud S. se preguntaron c\u00f3mo adaptar el m\u00e9todo psicoanal\u00edtico utilizado hasta ese entonces para adultos al trabajo psicoanal\u00edtico con ni\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El psicoanalista de ni\u00f1os se dispone en el abordaje de cada constelaci\u00f3n ps\u00edquica a un juego creativo, a un uso diferencial de los recursos en cada iniciaci\u00f3n de la cura. Dada la diversidad y modalidad \u00fanica de presentaci\u00f3n de cada ni\u00f1o y quienes consultan por \u00e9l. Cuyo aparato ps\u00edquico en constituci\u00f3n lleva a la pregunta y revisi\u00f3n del encuadre a implementar en cada caso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese escrito Freud aconseja un per\u00edodo de prueba con una finalidad diagn\u00f3stica, para determinar si un caso es apto para el psicoan\u00e1lisis, ese tiempo previo ya es el comienzo del psicoan\u00e1lisis y se sujeta a sus reglas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un tiempo posible para distinguir si el ni\u00f1o presentar\u00eda un s\u00edntoma o un contratiempo en el anudamiento de su estructuraci\u00f3n ps\u00edquica, que conllevar\u00e1 un recorrido estructurante, que demanda una articulaci\u00f3n de los inconscientes de m\u00e1s de un miembro de un grupo familiar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan Flesler Alba, psicoanalista argentina contempor\u00e1nea y miembro de la Escuela Freudiana de Buenos Aires, en su libro El ni\u00f1o en an\u00e1lisis y las intervenciones del analista publicado en 2011:<br>La puesta del acto anal\u00edtico es abrir v\u00edas colaterales que distingan lo definitorio de lo definitivo. La persistencia de un goce sin discontinuidad en los tiempos de la infancia divide las aguas entre neurosis, psicosis y perversi\u00f3n. [\u2026]. Sin embargo, el destino del sujeto var\u00eda notablemente si la perdurabilidad se interrumpe, encaminando los goces en nuevas orientaciones aptas para la subjetividad del ni\u00f1o. (p.128)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siendo las entrevistas preliminares momentos de apertura, inicio del juego, escucha del analista del hilo de la trama, en ellas se van configurando c\u00f3mo fue constituy\u00e9ndose el s\u00edntoma o falla en la estructuraci\u00f3n ps\u00edquica del ni\u00f1o que moviliz\u00f3 la consulta y un modo de funcionamiento que lo sostiene como tal. Las intervenciones del analista en las entrevistas preliminares se funden con el tratamiento mismo, dado que el analista escucha la palabra de un sujeto que sufre, ese Otro del cual se supone sabe, se produce seg\u00fan las formulaciones de Jacques Lacan (1964\/2013), psiquiatra y psicoanalista franc\u00e9s del siglo XX fundador del psicoan\u00e1lisis lacaniano, en el Seminario 11: Los cuatro conceptos fundamentales del psicoan\u00e1lisis dictado en 1964: \u201cla puesta en acto de la realidad del inconsciente\u201d (p.152) en la din\u00e1mica de la transferencia. Tanto con los padres del ni\u00f1o, como con el ni\u00f1o de la consulta, el analista se presta a encontrarse con sus propias fantas\u00edas y con su deseo, provenientes de su historia y de su an\u00e1lisis. El deseo del analista es conducir al sujeto a su verdad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera entrevista es generalmente con los padres, ellos suelen presentarse de un modo variado, aunque podr\u00edan preguntar qui\u00e9n deber\u00eda asistir ese d\u00eda, se presentan configurando qui\u00e9nes son los consultantes y el analista les da el ingreso. Dando lugar a un modo de presentaci\u00f3n singular permitir\u00e1 que una escena se despliegue en un marco anal\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dolto Fran\u00e7oise (1984\/2011), m\u00e9dica pediatra y psicoanalista francesa contempor\u00e1nea en Seminario de psicoan\u00e1lisis de ni\u00f1os I publicado en 1984 en espa\u00f1ol, refiere \u201cun ni\u00f1o que llevan a consulta, con frecuencia es el s\u00edntoma de los padres\u201d (p.13). La posibilidad de acceso a una consulta con un analista en algunos casos se realiza solo a trav\u00e9s de su hijo. Ese ni\u00f1o actualiza conflictos no resueltos con sus propios padres. Los padres piden, se preguntan, se quejan, marcados por cadenas de repeticiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En algunos casos los padres se presentan impotentes ante lo que les acontece a su hijo, frustrados por recurrir a una consulta en busca de ayuda, heridos en su narcisismo por el decaimiento del ideal de ni\u00f1o perfecto, o ideales de crianza no posibles de ser alcanzados, decepciones que signan las vicisitudes de una relaci\u00f3n. Pero, quienes mejores que los padres, seres con sus dificultades, logros, fracasos, deseos, conflictos, quienes conforman un lazo con el ni\u00f1o, con quienes tramitan los avatares del Complejo de Edipo, ser\u00e1n aquellos que aporten las redes significantes de cada consulta. El analista se abstiene de un papel tutelar, reparador o educativo, trabaja con los padres del ni\u00f1o en consulta con sus fantas\u00edas, imaginario y de lo Real.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el relato de la historia del ni\u00f1o que proveen sus padres, la secuencia de sus relatos la despliegan ellos ligando recuerdos a otros recuerdos, transmitir\u00e1n trozos o depositar\u00e1n en el analista qu\u00e9 los trae a la consulta. Cuando la transferencia no est\u00e1 instalada preguntar para recolectar informaci\u00f3n genera respuestas conscientes forzadas que obturan la posibilidad de enlace de recuerdos anudados a afectos, significaciones propias. Pero, seg\u00fan la posibilidad de cada sujeto en la apertura de su trama que configura recorridos en su historia, se hace necesaria la pregunta del analista cuando se encuentra obstaculizado el despliegue de lo propio. La intervenci\u00f3n del analista en las primeras entrevistas procura la apertura de las manifestaciones inconscientes, lapsus, contradicciones, olvidos, silencios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, la historia que los padres traen a la consulta es primordial dada que es la historia que han construido sobre ese ni\u00f1o, sobre ese modo de vincularse con \u00e9l, es la historia que le transmiten a ese ni\u00f1o; un fragmento de ella podr\u00e1 ser expresada al analista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No ser\u00e1 posible predecir la cantidad de entrevistas que se considerar\u00e1n como las primeras; lo que el analista intentar\u00e1 ubicar es el padecimiento del ni\u00f1o en esa construcci\u00f3n discursiva, el lugar que ocupa ese ni\u00f1o para esos padres, con qui\u00e9n lo identifican, defensas predominantes, transmisiones inconscientes de generaci\u00f3n a generaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan Mannoni Maud (1964\/1981), psicoanalista neerlandesa contempor\u00e1nea y miembro de la Escuela Freudiana de Par\u00eds, en su libro La primera entrevista con el psicoanalista publicado en 1964:<br>El psicoanalista permite que los pedidos y las angustias de los padres o de los j\u00f3venes sean reemplazados por el problema personal y espec\u00edfico del deseo m\u00e1s profundo del sujeto que habla. Este efecto de revelador \u00e9l lo logra gracias a su escucha atenta y a su no respuesta directa al pedido que se le hace de actuar para lograr la desaparici\u00f3n del s\u00edntoma y calmar la angustia. Al suscitar la verdad del sujeto, el psicoanalista suscita al mismo tiempo al sujeto y a su verdad. (p. 7)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los padres se presentan a consulta percibiendo o no el sufrimiento del ni\u00f1o, se presentan enojados, angustiados o enfatizando el efecto que el accionar del ni\u00f1o les provoca. En una consulta por un ni\u00f1o hay varios sufrimientos en juego: el de los padres, abuelos, cuidadores, educadores, m\u00e9dicos tratantes. El adulto que consulta por un ni\u00f1o, se le presentifica su propia historia infantil. Las fantas\u00edas con respecto a ese ni\u00f1o aparecen en las primeras entrevistas, el modo en que cada uno de los padres construy\u00f3 una historia para ese ni\u00f1o, las expectativas depositadas en \u00e9l y el analista reconstruye lo que no funciona seg\u00fan lo esperado. El narcisismo herido se hace escuchar. Varias historias se abren al mismo tiempo, la del ni\u00f1o, la de los padres, los antepasados, cada una con un entramado particular, tejido desde sus representaciones. Algunas veces los relatos se presentan confusos o sin fisuras, con contradicciones. El psicoanalista desde su posici\u00f3n escucha a los padres y junto a ellos descubrir\u00e1 sus deseos, repeticiones, mandatos, ideales, prohibiciones. No responder\u00e1 a pedidos o quejas, dado que el otro es un semejante diferente y el psicoanalista no posee un saber sobre ellos. Est\u00e1 ah\u00ed configurando un espacio para que ellos \u201cse\u201d escuchen posibilitando la apertura de un trabajo anal\u00edtico. Circunscribir el s\u00edntoma del ni\u00f1o a la trama familiar desplegada hasta ese momento, el analista pone en palabras el sufrimiento del ni\u00f1o y c\u00f3mo sus padres responden a ello.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay entrevistas en las que determinaremos si existe la posibilidad en esos padres de historizar sobre el ni\u00f1o, fantasear sobre su futuro, cambios, logros, un ser diferente a ellos. Cuando esto no ocurre el trabajo del analista, en el tratamiento de un ni\u00f1o, se tratar\u00e1 de construir junto a los padres esa representaci\u00f3n de otro a partir de su propio acontecer, desde sus proyectos, sufrimientos abriendo a la diferenciaci\u00f3n de lo uno y de lo otro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan Flesler Alba en su libro El ni\u00f1o en an\u00e1lisis y el lugar de los padres publicado en 2014, realiza un cuadro del cual me servir\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Padres \/ El ni\u00f1o \/ La transferencia<br>Consultan. Buscan saber (preguntan). \/ El ni\u00f1o como objeto de deseo. \/ Vertiente simb\u00f3lica de la transferencia.<br>No consultan demandan (no preguntan). \/ El ni\u00f1o como objeto de amor. \/ Vertiente imaginaria de la transferencia.<br>No demandan, los mandan (no hay preguntas, solo respuestas). \/ El ni\u00f1o como objeto de goce. \/ Vertiente real de la transferencia. (p.144)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se dan diferentes tipos de consultas seg\u00fan el estilo de cada uno, cierta modalidad de presentaci\u00f3n permite al analista orientarse en su intervenci\u00f3n, a modo de br\u00fajula en la transferencia y en la escucha. Los padres inician la consulta, pero no siempre ellos consultan, \u00bfdemandan? El ni\u00f1o causa un malestar familiar y surge la necesidad de cambiarlo lo antes posible, acallarlo. Con un predominio de funcionamiento expulsivo, hay una herida de la imagen narcisista, el ni\u00f1o no responde seg\u00fan lo esperado por sus padres. Son consultas donde prima la desesperaci\u00f3n, la angustia, el desborde, suelen ser casos con cierto predominio de funcionamiento narcisista con prevalencia a la confrontaci\u00f3n, lo no tolerable del ni\u00f1o es vivido como un ataque, florecen sensaciones de fractura, viven al ni\u00f1o como un extra\u00f1o, con preponderancia de afectos de odio, culpa. Entonces, ser\u00e1 un primer tiempo de entrevistas con los padres donde ellos se sientan escuchados para que puedan ir registrando lo que sienten. La escucha es activa, la atenci\u00f3n se mantiene pareja, el juicio permanece en suspenso, se atiende a la observaci\u00f3n dado que no se intenta comprender en el inicio el material de un caso cl\u00ednico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se tornar\u00e1 imposible no dar lugar a la demanda de los consultantes a sus sensaciones y sentimientos sino podr\u00edan ser vividos como una expulsi\u00f3n de parte del analista. Les es complejo descentrarse de s\u00ed mismos y pensar al ni\u00f1o como un ser que sufre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando la angustia desborda a los consultantes porque no la pueden soportar si no cuentan con los recursos posibles para que esta sea motor e iniciar aperturas, aparece cierto reclamo de cierre r\u00e1pido, se busca en el analista una respuesta precisa, un r\u00f3tulo que evite el pensar, por ejemplo que el analista enuncie un diagn\u00f3stico. Algunos consultantes ya se presentan con un diagn\u00f3stico, que produce un \u201cfalso saber\u201d, o han rotado por diversos profesionales hasta que han encontrado quien se los provea. Buscan en internet o acceden a manuales de clasificaci\u00f3n e intentan encasillar, hacer coincidir esa descripci\u00f3n sintom\u00e1tica con ese ni\u00f1o de la consulta, desinvisti\u00e9ndolo al ni\u00f1o para ubicar en su lugar a un enfermo, un discapacitado, d\u00e1ndole estatuto a su ser en \u201cun ser especial\u201d. Eso produce alivio, y ser\u00eda un falso saber dado que se torna imposible abarcar a un sujeto en una denominaci\u00f3n; con el intento de dejar exenta la conflictiva del ni\u00f1o que involucra a los padres y congela las constantes transformaciones. Aparece cierto cierre en la b\u00fasqueda del saber.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aquellos padres que se presentan a consulta derivados por una terceridad que registran ciertas dificultades, se presentan enojados porque no logran ubicar el sufrimiento del ni\u00f1o y atribuyen que esos otros los atacan, desestimando un fragmento de la realidad. Se desmienten las dificultades del ni\u00f1o, de ellos mismos y la terceridad se ubica como un perseguidor. El analista debe maniobrar para no ser ubicado en posici\u00f3n similar. Tambi\u00e9n se tratar\u00eda de un funcionamiento narcisista, cuya labilidad genera una percepci\u00f3n que aceptar cualquier dificultad en el ni\u00f1o pudiera generar una crisis. Un quiebre de sus sue\u00f1os y sus ideales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ni\u00f1o es situado como igual al adulto, yo no tengo problemas por lo tanto \u00e9l tampoco, quedando el ni\u00f1o indiferenciado del adulto, borrando las diferencias generacionales, caus\u00e1ndole desamparo. Esta modalidad de afirmaci\u00f3n podr\u00eda configurarse para minimizar el sufrimiento del ni\u00f1o, desconoci\u00e9ndolo como sujeto. El primer paso ser\u00e1 intervenir en la comprensi\u00f3n del sufrimiento del ni\u00f1o y abrir al juego de las diferencias, para dar salida a la pura repetici\u00f3n de lo igual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y estar\u00edan aquellas consultas en las que los padres registran al ni\u00f1o como sujeto sufriente, con conflictos, con contradicciones y posibilidades. En ellos aparece la angustia, la duda ser\u00eda la se\u00f1al de que operar\u00eda la represi\u00f3n, pueden diferenciarse del ni\u00f1o, y a la vez ubicar similitudes e identificarse sin predominio masivo. Las intervenciones se tratar\u00e1n de abrir interrogantes, all\u00ed donde el vac\u00edo queda obturado por lo lleno. Se podr\u00e1n ir enlazando los aconteceres del ni\u00f1o con la historia familiar, los miedos e incertidumbres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Seg\u00fan Flesler, A. (2014):<br><\/strong>El primero de los casos es el m\u00e1s abierto al lugar de s\u00edntoma que el ni\u00f1o ocupa en la pareja parental; el segundo presenta el costado amoroso del narcisismo de los padres y el tercero, la expresi\u00f3n m\u00e1s o menos rotunda del goce cuando el ni\u00f1o encarna o bien el lugar del fantasma materno o en el goce del padre, perverso. (p. 144).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Sobre la transferencia.<br><\/strong>En el trabajo con ni\u00f1os el analista soporta diferentes transferencias simult\u00e1neas, esta dificultad se hace presente en los diferentes momentos de un an\u00e1lisis con un ni\u00f1o. La pregunta \u00bfEn qu\u00e9 lugar el analista puede ser ubicado por cada uno de los participantes en el tratamiento con un ni\u00f1o? ser\u00e1 una constante a trabajar como as\u00ed tambi\u00e9n la contratransferencia que le despierte al analista. Ubicar la emoci\u00f3n que acompa\u00f1a cuando ocupamos cada uno de esos lugares es una tarea a pensar cada vez, en donde la trama transferencial se signa de enojo, idealizaci\u00f3n, amor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando la negativa de ingreso aparece en un ni\u00f1o, el analista se pregunta sobre \u00bfqui\u00e9n o quienes la sostienen?, en la desmentida de sus dificultades \u00bfqui\u00e9n o quienes desmienten las mismas? O \u00bfqui\u00e9n o quienes desestiman sus fracasos?, desestimaci\u00f3n de trozos de la realidad de ese ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ni\u00f1o puede denunciar que no ser\u00eda \u00e9l quien deber\u00eda asistir al tratamiento y ah\u00ed el analista se pregunta \u00bfqu\u00e9 pide ese ni\u00f1o?, \u00bfa qui\u00e9n solicita que se le haga cargo de lo que le pasa? y \u00bfpor qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa negativa de ingreso podr\u00eda sustentarse en la suposici\u00f3n de una alianza del analista con el adulto que lo sostendr\u00eda en un lugar de desecho, donde la desestimaci\u00f3n y la expulsi\u00f3n de lo propio retornan como lo siniestro. Cuando los adultos suponen que las dificultades est\u00e1n en los Otros, denegando las dificultades del ni\u00f1o \u00bfpor qu\u00e9 el ni\u00f1o querr\u00eda asistir? Al entrar acompa\u00f1ados, se produce un despliegue mutuo de las dificultades, los conflictos, los v\u00ednculos familiares. Para los adultos ofrecerle a un ni\u00f1o un espacio de an\u00e1lisis implica circular por otros espacios libidinales, establecer un lazo con otro adulto por fuera de lo familiar para revisar trozos de su historia. Abrir al juego sus propias historias, y al analista abrir al juego recuerdos, sentimientos, trozos de su historia rediviva en la relaci\u00f3n contratransferencial con ese ni\u00f1o, sus padres, educadores, m\u00e9dicos. El trabajo del analista es operante cuando su encuentro con esos Otros en an\u00e1lisis lo conduce a reencontrar algo de s\u00ed mismo, rememorado, repetido y elaborado en su an\u00e1lisis. Sin embargo, no siempre pasa. Y cuando no pasa, el analista se ver\u00e1 trabajando en la continuaci\u00f3n de su propio an\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo primordial en el encuentro con un analista, es la manera de recibir y de escuchar la palabra del que viene con su sufrimiento, la transferencia y el acceso al inconsciente. Este trabajo ser\u00e1 necesario con los padres de un ni\u00f1o en consulta para habilitar la elaboraci\u00f3n de aquello reprimido, desmentido, desestimado en la historia con ese ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan Lacan (1969\/2013) en el Seminario 16 De un Otro al otro dictado en 1968-69:<br>Debemos situarlas todas respecto de estos tres t\u00e9rminos cuya presencia, peso, instancia, lo queramos o no, lo sepamos o no, hacemos sentir a lo largo del an\u00e1lisis por la manera en que comprendemos la bibliograf\u00eda segunda, o m\u00e1s bien la primera, llamada infantil. La llamamos original aunque ella solo puede estar all\u00ed para enmascararnos la cuesti\u00f3n \u2013sobre la que tendr\u00edamos que interrogarnos verdaderamente\u2013 de lo que determina. Su soporte \u00fanico est\u00e1 siempre, por supuesto, en la manera en que se presentaron los deseos en el padre, en la madre, es decir, en que ellos han efectivamente ofrecido al sujeto el saber, el goce y el objeto a. Consiguientemente, esto debe incitarnos no solo a explorar la historia del sujeto, sino el modo de presencia de cada uno de los tres t\u00e9rminos. All\u00ed reside lo que llamamos impropiamente la elecci\u00f3n de la neurosis, hasta la elecci\u00f3n de neurosis y psicosis. (p. 302)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este apartado aporta la pregunta \u00bfQu\u00e9 determina esa bibliograf\u00eda infantil?, que se le present\u00f3 a ese ni\u00f1o de la consulta por parte de cada uno de sus padres en sus diferentes momentos evolutivos incluso antes de nacer, y nos lleva a la pregunta que le fue presentado a esos padres en su bibliograf\u00eda primaria. Por ello, Lacan considera que llamamos impropiamente elecci\u00f3n, dado que no se tratar\u00eda de una elecci\u00f3n propia del sujeto, sino de c\u00f3mo ese ni\u00f1o fue y es hablado por los adultos que Lacan (1969\/2013) nombra \u201cadulto \u2013 debemos decir profundamente adulterado\u201d (p. 301). Y \u00bfC\u00f3mo se jug\u00f3 esa presencia de aquello que se le present\u00f3 por esos Otros?, entonces ser\u00e1 ineludible el trabajo con los padres de ese ni\u00f1o en consulta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u201cno\u201d de un ni\u00f1o a asistir a la consulta deber\u00e1 ser despejado si se tratar\u00eda de la identificaci\u00f3n con uno de los adultos, o sost\u00e9n inconsciente de continuidad que tiende a lo igual donde prima la repetici\u00f3n; su \u201cno\u201d \u00bfpodr\u00eda ser un intento de establecer una diferencia?, imponer su voluntad, o abrir a la pregunta a \u00bfa qu\u00e9 est\u00e1 jugando ese ni\u00f1o con ese no? Al abrir el juego de la trama de la historia de ese ni\u00f1o el analista debe ser soporte del despliegue de hostilidad, angustia, deseos. Ese \u201cno\u201d \u00bfser\u00e1 un movimiento posible de salida a quedar atrapado en el narcisismo del Otro?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es interesante la pregunta \u00bfqu\u00e9 busca un ni\u00f1o en una situaci\u00f3n anal\u00edtica?, un adulto que no lo coma, no lo trague, no se desborde en espejo con \u00e9l, que no lo tenga que contentar, que pueda desplegar sus terrores, sus miedos, poner a jugar su modalidad, poner a jugar lo propio con Otro que se sostiene y le traduce lo que le pasa sin quedar confundido con ese Otro, un espacio donde puedan ser escuchados, mirados, donde se puedan jugar los afectos, los recuerdos, las emociones, las pasiones, lo siniestro. Donde el analista est\u00e9 disponible, sea soporte y sost\u00e9n pero que no se encuentre atrapado en la demanda de los adultos que consultan por ese ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cap\u00edtulo II.<br><\/strong>Eleg\u00ed este caso cl\u00ednico por su modo de presentaci\u00f3n cl\u00ednica, su problem\u00e1tica en la experiencia anal\u00edtica y sus diferentes momentos de atravesamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El caso \u201cLolo.\u201d<br><\/strong>Al momento de la consulta Lolo ten\u00eda 7 a\u00f1os, el colegio insisti\u00f3 tenazmente que retome los tratamientos, a los que habr\u00eda acudido a partir de sus 6 a\u00f1os, cuando tuvo Obra Social y por falta de pago discontinu\u00f3. Egres\u00f3 del jard\u00edn portando de diploma un Certificado de Discapacidad (T.G.D., Retraso Mental Leve), as\u00ed, el terreno de lo infantil sembr\u00f3 lo que no anda, lo que falla. Su ingreso a la Escuela Com\u00fan fue de la mano de la Escuela Especial y su mam\u00e1 consult\u00f3 porque Lolo: \u201cno quiere entrar al colegio, llora, no quiere ir, al acercarse el horario de ingreso comienza a vomitar.\u201d Ella hab\u00eda acudido a varias instituciones tales como Hospitales P\u00fablicos, Salitas, Centros Perif\u00e9ricos zonales, solicitando retomar los tratamientos del ni\u00f1o, pero no ten\u00edan lugar para \u00e9l. \u00c9l quedaba en una lista de espera, pasaba el tiempo y nunca se comunicaban para darle lugar a esa consulta. Si bien, es un real la saturaci\u00f3n en los entes estatales, este ni\u00f1o era nombrado con cierta dificultad en el ingreso, ca\u00eddo de lo institucional. A ella le result\u00f3 muy dif\u00edcil historizar sobre su hijo, lo present\u00f3 con informes de profesionales, y sostuvo que todo empez\u00f3 a los 6 meses de edad del ni\u00f1o, cuando se cay\u00f3 de la cama materna; esa ca\u00edda le hab\u00eda producido un hematoma extradural por una fractura parietal del lado izquierdo, lo que conllev\u00f3 una intervenci\u00f3n quir\u00fargica. Ella dijo: \u201ctuvo un golpe tonto, yo me levant\u00e9 un segundo y se golpe\u00f3. \u00c9l llor\u00f3, lo levant\u00e9, se calm\u00f3, le di la mamadera, vomit\u00f3 y se fue a su mundo. No tengo palabras, pero lo que le pasa a \u00e9l no tiene nada que ver con eso, no present\u00f3 secuelas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan Lacan (1973\/2014) en el Seminario 20: A\u00fan dictado en 1972-3:<br>Lalengua nos afecta primero por todos los efectos que encierra y son afectos. Si se puede decir que el inconsciente est\u00e1 estructurado como un lenguaje es por el hecho mismo que los efectos de la lalengua, ya all\u00ed como saben, van mucho m\u00e1s all\u00e1 de todo lo que el ser que habla es capaz de enunciar. (p. 168).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan Bonnaud H\u00e9l\u00e8ne, psicoanalista, psicopedagoga francesa contempor\u00e1nea, miembro de la Asociaci\u00f3n Mundial de Psicoan\u00e1lisis, en su libro El inconsciente del ni\u00f1o. Del deseo al saber publicado en 2014, el inconsciente es tropiezo, equivocaci\u00f3n, tachadura. El inconsciente se presenta disfrazado, en el ni\u00f1o el sistema inconsciente no se halla claramente diferenciado como tal; la represi\u00f3n primaria pudo no haberse consolidado, por lo tanto en el an\u00e1lisis de un ni\u00f1o la interpretaci\u00f3n propiamente dicha no le pertenece, la censura opera en menor grado, por lo tanto, se apela a los procesos defensivos que est\u00e1n en juego, las posibilidades representacionales, la modalidad de expresi\u00f3n; como sistema hay inscripciones que precisan de la repetici\u00f3n, se trabaja con aquello que insiste. El ni\u00f1o en sus primeros a\u00f1os necesita de un Otro que lo ayude a resolver sus est\u00edmulos internos-externos hasta lograr subyugarlos ps\u00edquicamente, las palabras y los gestos de ese Otro obran d\u00e1ndole un sentido a lo propio. El analista posibilita instaurando nexos y diferencias cuando predomina el rechazo a la inscripci\u00f3n, se repite lo displacentero con el intento de tornarlo placentero y se repite lo placentero, como reencuentro con lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lolo neg\u00f3 con la cabeza posibles motivos de consulta que esboc\u00e9 y se desplom\u00f3 en el div\u00e1n. Eligi\u00f3 una casa de mu\u00f1ecas, con mi ayuda arm\u00f3 con masa una figura humana que se desarmaba, la introdujo en la casa, la cerr\u00f3 y grit\u00f3. Intervine \u201chay alguien adentro, nos est\u00e1 llamando, \u00bfquerr\u00e1 salir?\u201d. Del caj\u00f3n de juguetes sac\u00f3 y sac\u00f3 juguetes, encontr\u00f3 un martillo y un destornillador, intent\u00f3 introducirlos en la casa y cerrarla, el tama\u00f1o de esos objetos no permiti\u00f3 el cierre. Intervine: \u201c\u00a1ese amigo necesita de sus herramientas!\u201d. El grito como fuerza pulsional, arroj\u00f3 objetos fuera de la caja de juegos como dominio de la musculatura creando espacio adentro\u2013afuera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro juego de Lolo fue desplazar tres camiones de un lado a otro, dos de ellos se chocaban entre s\u00ed. Introduje el sem\u00e1foro, cuando nombr\u00e9 el rojo los camiones se deten\u00edan, con el verde avanzaban y con el amarillo \u00e9l gritaba, mientras dos camiones chocaban entre s\u00ed. Intervine: \u201c\u00a1camiones, cada uno tiene su lugar en el tr\u00e1nsito!\u201d, un cuarto cami\u00f3n funcion\u00f3 como gu\u00eda de tr\u00e1nsito, ayud\u00f3 que circulen, hizo multas, lo que m\u00e1s adelante permiti\u00f3 que jugaran carreras, pero los choques entre s\u00ed prosiguieron. En un principio su actividad motriz se present\u00f3 desordenada por la imposibilidad de dominar lo traum\u00e1tico, por la irrupci\u00f3n del desarrollo del afecto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luego, sostuvo un juego que present\u00f3 variaciones a lo largo del tiempo, fue el de la familia de animales salvajes. Una familia de leopardos compuesta por la mam\u00e1, el pap\u00e1 y un beb\u00e9; Lolo le dio a la analista una familia de leones compuesta con los mismos integrantes. Beb\u00e9 leopardo se sub\u00eda a un cami\u00f3n y se ca\u00eda mientras gritaba; si la mam\u00e1 o el pap\u00e1 le ped\u00edan que baje, el beb\u00e9 respond\u00eda que: \u201c\u00a1No!\u201d. Intervine: introduciendo el dolor, \u00a1al leopardo le doli\u00f3, \u00bfest\u00e1s bien?, llamemos al doctor!; beb\u00e9 leopardo propon\u00eda desobedecer a sus pap\u00e1s y jugar en las alturas; beb\u00e9 le\u00f3n le dijo que: \u201cme gusta mucho jugar con vos, pero mi pap\u00e1 y mi mam\u00e1 no me dejan jugar tan alto porque me puedo lastimar\u201d. Beb\u00e9 leopardo repiti\u00f3 una y otra vez su ca\u00edda; con el paso del tiempo otros juegos como la mancha, hacer comida, el f\u00fatbol y, en varias ocasiones beb\u00e9 leopardo se ca\u00eda jug\u00e1ndolos. La introducci\u00f3n del \u201cNO\u201d de beb\u00e9 leopardo, puede ser le\u00edda como acotar el pedido materno o paterno, asumiendo a su cuerpo como propio. Intento de separaci\u00f3n, de introducci\u00f3n de su rasgo que lo distingue, que le abre espacio a lo no id\u00e9ntico que le es propuesto; seg\u00fan Flesler (2014) intento de inaugurar un intervalo. Cae, recreando la escena traum\u00e1tica que intenta elaborar en las diversas escenas de juego. Ausencia de un cuarto integrante en la familia de animales podr\u00eda representar el deseo de la muerte del hermano menor y la ausencia de la aparici\u00f3n de lo propio de Lolo en la trama familiar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando enunciaba la finalizaci\u00f3n de la sesi\u00f3n, Lolo se tiraba al piso o al div\u00e1n, tanto en un lugar u otro giraba de un lado a otro golpe\u00e1ndose. Parec\u00eda no registrar dolor, sus movimientos eran poco controlados, arroj\u00f3 su cuerpo una y otra vez, lo dej\u00f3 caer. El posibilitar y propiciar su movimiento le permiti\u00f3 dominar su musculatura, separaci\u00f3n de un otro, ligar lo traum\u00e1tico y apropi\u00e1ndose de lo vivenciado. Intento de tramitar la pulsi\u00f3n de muerte haciendo activo lo vivido pasivamente mediante su uso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su lenguaje verbal era escaso, no usaba pronombres, se expresaba con predominio de miradas y gestos, ten\u00eda intenci\u00f3n de comunicarse, imitaba en espejo a la analista, su tono de voz era bajo y su prosodia no presentaba variabilidad, omit\u00eda consonantes o intercambiaba letras, lo que hac\u00eda casi inentendible su expresi\u00f3n. No escrib\u00eda palabras solo; si se le deletreaba pod\u00eda relacionar fonema\u2013grafema, no separaba las palabras. Seg\u00fan Iuale Luj\u00e1n (2011\/2016), psicoanalista argentina contempor\u00e1nea, miembro de la Instituci\u00f3n enlace Cl\u00ednico, la falta de nominaci\u00f3n da cuenta de la ausencia de creer en la existencia del ser, que vializa la afirmaci\u00f3n del yo. El uso de la abstinencia de no adivinar, suponer, superponerle palabras a su modalidad de contar, preguntando cada vez, con la intenci\u00f3n de dilucidar su decir, brind\u00e1ndole los medios de expresi\u00f3n para ello, tales como los juguetes, la masa, los elementos para dibujar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los tres meses de vida del ni\u00f1o su abuelo (de l\u00ednea materna) falleci\u00f3, muerte que seg\u00fan describi\u00f3 la madre del ni\u00f1o habr\u00eda convergido en un duelo patol\u00f3gico para ella. Tiempo despu\u00e9s su abuela se resbal\u00f3, cay\u00f3 y se fractur\u00f3 la cadera, qued\u00f3 postrada en una cama, fue atada en una habitaci\u00f3n contigua de donde durmi\u00f3 el ni\u00f1o y finaliz\u00f3 sus \u00faltimos meses de vida con un diagn\u00f3stico de Demente Senil. La mam\u00e1 de Lolo nombr\u00f3 a su madre discapacitada, por el diagn\u00f3stico que recibi\u00f3 de Alzheimer; se nombr\u00f3 a s\u00ed misma discapacitada porque naci\u00f3 con una pierna m\u00e1s corta que la otra, al a\u00f1o y medio fue operada; explic\u00f3 que su madre fue extremadamente precavida con ella y no la dejaba jugar. Durante su escolaridad no realiz\u00f3 educaci\u00f3n f\u00edsica, hasta que en el secundario una maestra movi\u00f3 esa posici\u00f3n; seg\u00fan Mannoni (1964\/1992) en su libro El ni\u00f1o retardado y su madre, el discurso materno que superpone el hijo a la madre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El motivo de consulta inicial materno en relaci\u00f3n a la dificultad del ni\u00f1o en el ingreso a lo escolar, petrificaba al ni\u00f1o en quedarse en casa con mam\u00e1, da cuenta de goce incestuoso. La din\u00e1mica de la transferencia en entrevistas a padres rein\u00f3 la proyecci\u00f3n masiva y una modalidad persecutoria en la que prevaleci\u00f3 la vertiente imaginaria, a trav\u00e9s de la idealizaci\u00f3n del hermano del ni\u00f1o, desmintiendo las dificultades de Lolo, ausencia de interrogaci\u00f3n. Es por ello, que el trabajo consisti\u00f3 en enlazar imaginario y simb\u00f3lico. Uno de los juegos de Lolo fue incluir un pato, que no se le entend\u00eda lo que quer\u00eda decir, hac\u00eda macanas, no obedec\u00eda, ten\u00eda un mo\u00f1o rosa en el cuello y cuando empez\u00f3 a hablar, despu\u00e9s de su cumplea\u00f1os n\u00famero 4 le pidi\u00f3 a su mam\u00e1 que se lo saque. Ese cambio en el juego se posibilit\u00f3 cuando la madre del ni\u00f1o, con angustia, pudo hablar de su desconocimiento sobre sus gustos e intereses \u201cyo solo s\u00e9 cuidar a Lolo\u201d y su corte de lazos familiares y sociales por percibirse juzgada por las dificultades del ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lolo trajo al consultorio para poner a jugar un juguete babosa, que por momentos perd\u00eda la cabeza, era pegajosa y molestaba a los animales est\u00e1ndoles encima. Los animales empezaron a esconderse de ella en una cueva que crearon, para m\u00e1s adelante incluirla en un juego de las escondidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El padre del ni\u00f1o se incluy\u00f3 en el tratamiento de un modo bastante activo; \u00e9l se encarg\u00f3 de traerlo a las sesiones, dijo que: \u201cA la edad de Lolo yo tambi\u00e9n tuve dificultades en el habla, cuando me pon\u00eda nervioso tartamudeaba\u201d, identific\u00e1ndose a su hijo en un rasgo, posibilitador de alguna salida posible de lo materno. Cuando el ni\u00f1o empez\u00f3 a presentarse sucio a las sesiones por hacerse caca encima, permiti\u00f3 abordar la ecopresis del ni\u00f1o, aspecto renegatorio en sus padres, y mostr\u00f3 la cara m\u00e1s violenta y agresiva en la transferencia, la aparici\u00f3n del odio, vertiente imaginaria, lo imposible de nombrar que no se enlaza a lo simb\u00f3lico. Su padre se nombr\u00f3 no reconocido y su madre empez\u00f3 a hablar de que no encuentra otra posici\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del ser toda madre. El ni\u00f1o en ese hacerse ver evidenci\u00f3 una vuelta en su modalidad pulsional e intervine: \u201cLolo, caca se hace en el inodoro, vos dejaste los pa\u00f1ales de beb\u00e9\u201d; luego de esa intervenci\u00f3n los animales salvajes festejaron su cumplea\u00f1os n\u00famero 12 y \u00e9l los intercambi\u00f3 por otros de otro tama\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lacan, J. (1969\/1983), en su art\u00edculo: Dos Notas sobre el ni\u00f1o diferenci\u00f3 el responder de revelar. Responder como sujeto al Otro, desde el lugar inicial donado y configurado por el Otro; la elaboraci\u00f3n del sujeto en su respuesta, al no todo, es la presencia del intervalo, el trazo propio, lo no id\u00e9ntico. Y revelar es saturar, sustituir a ese objeto que debe faltar; falla la falta. \u00bfQu\u00e9 le pasa a la madre sin la presencia de su hijo? \u00bfQu\u00e9 lugar se le asigna a Lolo?, como objeto de la mirada materna, si Lolo se corre aparece la angustia materna. \u00bfQui\u00e9n cuidaba a los beb\u00e9s? \u00bfO el beb\u00e9 procuraba en su presencia la angustia materna?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el par presencia\u2013ausencia, dado que el Otro no est\u00e1 presente, el ni\u00f1o de una situaci\u00f3n que le produce angustia en su manipulaci\u00f3n l\u00fadica puede hacer algo con eso que lo angustia, obtener placer. Esto se da ante la ausencia del Otro, lo que permite preguntar por el deseo del Otro, en la introducci\u00f3n de la met\u00e1fora paterna; si hay respuesta hay triunfo del sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se trabaj\u00f3 con entrevistas vinculares de hermanos; ese hermano que era nombrado por sus padres como el ni\u00f1o sin dificultades, al ingresar al primario el gabinete escolar sugiri\u00f3 derivarlo a diferentes espacios de evaluaci\u00f3n. Fue en aquel tiempo que Lolo mostr\u00f3 otro tipo de desempe\u00f1o en sus aprendizajes desde la escritura hasta la lectura, en el \u00e1rea de matem\u00e1ticas, participativo en la clase y hacer lazos sociales. En esas entrevistas \u00e9l fue ubic\u00e1ndose como hermano mayor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este tratamiento fue discontinuado por los padres; retomaron a los mismos mediante la obra social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Conclusi\u00f3n<br><\/strong>Destaco como primordial en la consulta por un ni\u00f1o la escucha del analista y sus intervenciones que posibiliten el acceso al inconsciente de la verdad del sujeto y la transferencia. Esto se aplica con los padres y con el ni\u00f1o para habilitar la elaboraci\u00f3n de aquello reprimido, desmentido, desestimado y elaborar su historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la demanda de una entrevista por un ni\u00f1o la posici\u00f3n del psicoanalista sostiene el acto psicoanal\u00edtico, el discurso y el sujeto del inconsciente ya desde las entrevistas preliminares. El hacer psicoanal\u00edtico implica al sujeto como tal, al sujeto del inconsciente sujetado al deseo del Otro, en an\u00e1lisis es puesto en acto. La transferencia es la puesta en acto de la realidad del inconsciente, que incluye al analista en posici\u00f3n de semblante. Los fallidos, lagunas, lapsus, esos actos, esos significantes son la v\u00eda de acceso al deseo del sujeto imposible de asir m\u00e1s que por v\u00eda del discurso del Otro y de la relaci\u00f3n de este con su deseo. El acto psicoanal\u00edtico designa un modo que suspende lo instituido, lo cuestiona e inaugura un nuevo deseo. Acto psicoanal\u00edtico que propicia pasar de una posici\u00f3n de alineaci\u00f3n necesaria al discurso del Otro, a la separaci\u00f3n de este. El analista est\u00e1 all\u00ed para sostener ese acto desde un inicio; el analista no responde a la demanda, sostiene el restarse, se le adjudica un cierto saber en relaci\u00f3n a su deseo, lugar imaginario. No responder a la demanda desde el ideal ni desde el amor, para permitir el pasaje de la transferencia imaginaria a la simb\u00f3lica; eso implica comenzar a implicarse e implicar al Otro en ese que no anda, \u00bfqu\u00e9 tengo que ver con eso que le sucede a mi hijo?, c\u00f3mo se posiciona ese sujeto ante eso que desea. Seg\u00fan Lacan (1969-70) distinguir entre responder y realizar, responder al lugar donado por el Otro al lugar que el sujeto dise\u00f1a como propio, en el intervalo de lo no igual, trazo singular; al realizar la presencia del objeto, falla la falta. En las entrevistas a padres se ubica la significaci\u00f3n de ese ni\u00f1o para ellos y con el ni\u00f1o la respuesta del sujeto; por ello se trabaja con ambos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso Lolo las entrevistas preliminares brindaron al analista la ocasi\u00f3n de localizar el alojamiento del ni\u00f1o en los padres, su imposibilidad de historizar sobre los tiempos de la infancia y presentar al ni\u00f1o a trav\u00e9s de informes de profesionales y un diagn\u00f3stico. Que lo ubic\u00f3 en superposici\u00f3n con su madre, ausencia de intervalo, ininterrumpida continuidad a lo largo de generaciones que le da un lugar de ser discapacitado. Por lo tanto, lo que no funciona, lo que no anda tiene su respuesta en ese diagn\u00f3stico, que desimplica a los padres. Renegaci\u00f3n de la ca\u00edda del ni\u00f1o que implic\u00f3 una intervenci\u00f3n quir\u00fargica en tiempos de un duelo melanc\u00f3lico de la madre; la estructura ps\u00edquica de la madre del ni\u00f1o se puede pensar desde la neurosis narcisista, el ni\u00f1o como objeto que condensa el goce y el amor, por la ausencia de recreaci\u00f3n de los goces, el ni\u00f1o posicionado en ser el falo y para su madre sin un m\u00e1s all\u00e1 del ni\u00f1o. Donde los l\u00edmites y el alojamiento del ni\u00f1o fallaron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se apost\u00f3 al sujeto, el sujeto es concebido como lo que representa un significante para otro significante, en tanto est\u00e1 presente en los significantes del inconsciente; es el saber que produce el psicoan\u00e1lisis. El analista encarna el sujeto supuesto a saber, se trata de un saber que ning\u00fan sujeto sabe cu\u00e1l es, es la apuesta al inconsciente. El analista interroga desde su posici\u00f3n en la transferencia el goce.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las intervenciones en entrevistas a padres apuntaron a ahuecar las continuidades del espacio del Otro, para introducir la discontinuidad, una apertura temporal en la continuidad del goce. Se trabaj\u00f3 con entrevistas individuales con la madre del ni\u00f1o, dado que cuando se presentaron ambos padres la madre del ni\u00f1o ped\u00eda que responda el padre; cuando ella pudo historizar sobre s\u00ed, ubicar diferencias de lo propio de lo del ni\u00f1o, angustiarse por desconocer de sus gustos y reconocerse en la funci\u00f3n materna para luego descontarse posibilit\u00f3 cambios de juego de Lolo, recorridos, recreaci\u00f3n de goces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las entrevistas con el padre del ni\u00f1o abordaron cuestiones en las que \u00e9l se nombraba vacilante en su funci\u00f3n paterna, ca\u00eddo de la misma o asumi\u00e9ndola desde la violencia por la ausencia de recursos para abordar la impotencia que le generaba la frustraci\u00f3n cuando las cosas no le sal\u00edan como esperaba y desde la identificaci\u00f3n de rasgos que rechazaba de su hijo cuando se ve\u00eda similar a \u00e9l en su tiempo infantil. Idealizando a su otro hijo, desmintiendo las dificultades de Lolo, recreando tiempos de su infancia con un padre violento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las entrevistas a ambos padres mostraban la l\u00f3gica de funcionamiento de ellos y el lugar asignado al ni\u00f1o en la discapacidad para entender las proyecciones a las que se enfrentaba el ni\u00f1o y c\u00f3mo era hablado por sus padres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el \u00faltimo tiempo del tratamiento con este ni\u00f1o se jug\u00f3 a atravesar su nombre propio, con juegos de partidos de f\u00fatbol, cara m\u00e1s amable donde se hizo o\u00edr la voz de su padre en la elecci\u00f3n de su nombre, momentos en los que Lolo hizo trampa para ganar, ganar un lugar, responder como sujeto al Otro y la analista pudo perder en el juego y perderlo como analizante para que otro nuevo espacio se instaure.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong>.<br>Bonnaud, H. (2014). El inconsciente del ni\u00f1o. Del s\u00edntoma al deseo de saber. Espa\u00f1a: Editorial Gredos.<br>Dolto, F. (1984\/2011). Seminario de psicoan\u00e1lisis I. Buenos Aires: Editorial Siglo XXI S.A. 11 reimpresi\u00f3n.<br>Flesler, A. (2011). El ni\u00f1o en an\u00e1lisis y las intervenciones del analista. Buenos Aires: Editorial Paid\u00f3s. 1\u00b0 Ed.<br>Flesler, A. (2014). El ni\u00f1o en an\u00e1lisis y el lugar de los padres. Buenos Aires: Editorial Paid\u00f3s. 1\u00b0 Ed. 4\u00b0 Reimpresi\u00f3n.<br>Freud, S. (1911\/2012). Sobre la iniciaci\u00f3n del tratamiento. En Obras completas; Sigmund Freud (tomo 12, p.125). Buenos Aires: Amorrortu. 2\u00b0 Edici\u00f3n. 14\u00b0 Reimpresi\u00f3n. (Escrito original publicado en 1923).<br>Iuale, L. (2016). Detr\u00e1s del espejo. Perturbaciones y usos del cuerpo en el autismo. Buenos Aires: Editorial Letra Viva. 2\u00b0 Edici\u00f3n.<br>Lacan, J. (1964\/2013). Seminario 11: Los cuatro conceptos fundamentales del Psicoan\u00e1lisis. En el seminario de Jacques Lacan. Buenos Aires: Editorial Paid\u00f3s. 1\u00b0 Edici\u00f3n 21\u00b0 Reimpresi\u00f3n. (Seminario original dictado en 1964).<br>Lacan, J. (1968-69\/2013). Seminario 16: De un Otro al otro. En el seminario de Jacques Lacan. Buenos Aires: Editorial Paid\u00f3s. 1\u00b0 Edici\u00f3n 4\u00b0 Reimpresi\u00f3n. (Seminario original dictado en 1968-69).<br>Lacan, J. (1969-70\/2013). Seminario 17: El reverso del Psicoan\u00e1lisis. En el seminario de Jacques Lacan. Buenos Aires: Editorial Paid\u00f3s. 1\u00b0 Edici\u00f3n 13\u00b0 Reimpresi\u00f3n. (Seminario original dictado en 1969-70).<br>Lacan, J. (1972-73\/2012). Seminario 20: A\u00fan. En el seminario de Jacques Lacan. Buenos Aires: Editorial Paid\u00f3s. 1\u00b0 Edici\u00f3n 13\u00b0 Reimpresi\u00f3n. (Seminario original dictado en 1972-73).<br>Mannoni, M. (1964\/1981). La primera entrevista con el psicoanalista. Buenos Aires: Editorial Gedisa. 2\u00b0 Edici\u00f3n. 4\u00b0 Reimpresi\u00f3n.<br>Maud Mannoni. (1964\/1992). El ni\u00f1o retardado y su madre. Buenos Aires: Editorial Paid\u00f3s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Colegio de Psic\u00f3logos de la Provincia de Buenos Aires, Distrito XV.Escrito Final de la Escuela de Formaci\u00f3n Cl\u00ednica en Psicoan\u00e1lisis.T\u00edtulo: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":143,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"class_list":["post-140","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-clinica-psicoanalitica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tramaspsi.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/140","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tramaspsi.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tramaspsi.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tramaspsi.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tramaspsi.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=140"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tramaspsi.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/140\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":141,"href":"https:\/\/tramaspsi.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/140\/revisions\/141"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tramaspsi.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/143"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tramaspsi.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=140"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tramaspsi.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=140"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tramaspsi.ar\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=140"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}