{"id":116,"date":"2026-07-10T19:40:23","date_gmt":"2026-07-10T19:40:23","guid":{"rendered":"https:\/\/tramaspsi.ar\/portal\/?p=116"},"modified":"2026-07-10T19:55:44","modified_gmt":"2026-07-10T19:55:44","slug":"juegos-constitutivos-juegos-precursores-del-fort-da-articulacion-clinica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tramaspsi.ar\/portal\/juegos-constitutivos-juegos-precursores-del-fort-da-articulacion-clinica\/","title":{"rendered":"Juegos constitutivos, juegos precursores del Fort &#8211; Da. Articulaci\u00f3n cl\u00ednica."},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"116\" class=\"elementor elementor-116\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1bf5ddd2 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"1bf5ddd2\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3cd801fa elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"3cd801fa\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Juegos constitutivos, juegos precursores del Fort &#8211; Da. Articulaci\u00f3n cl\u00ednica.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><b>Lic. Mart\u00edn, Natalia.<br>Lic. Guastadisegno, Mariana.<\/b><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Para que un puro cuerpo biol\u00f3gico entre en el circuito del deseo del Otro, es con los significantes del otro que marcan al beb\u00e9 como tal, dejan huella. Seg\u00fan palabras de Silvia Peaguda en Escritos de la Infancia 8, escrito dedicado a la Estimulaci\u00f3n Temprana: \u201cel beb\u00e9 es jugado por el otro\u201d, con esto quiere decir que el beb\u00e9 a\u00fan no est\u00e1 en condiciones de tomar esos significantes que le son donados y hacerlos propios.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>A partir del Fort -Da vamos a hablar estrictamente de juego, Fort-da es la consecuencia del armado de juegos previos, juegos que servir\u00e1n de bisagra para anudar los aspectos instrumentales en una dimensi\u00f3n significante. En el escrito de S. Freud, \u201cM\u00e1s All\u00e1 del Principio del Placer\u201d (1920-22\/2012), seg\u00fan sus palabras: \u201cAl fin ca\u00ed en la cuenta de que se trataba de un juego y que el ni\u00f1o no hac\u00eda otro uso de sus juguetes del que jugar a que se iban.\u201d (p. 15) En ese texto es Freud quien significa esa acci\u00f3n de su nieto de un a\u00f1o y medio, como primer juego, juego autocreado, el cual surgi\u00f3 de su observaci\u00f3n y lo nombr\u00f3 juego.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><b>En palabras de Lacan (1964\/2008):<br><\/b>\u201cLa relaci\u00f3n del sujeto con el Otro se engendra toda en un proceso de hiancia (\u2026) El psicoan\u00e1lisis por su parte, manifiesta que los hechos de la psicolog\u00eda humana no son concebibles si est\u00e1 ausente la funci\u00f3n del sujeto definido como efecto del significante (\u2026) estos procesos han de articularse circularmente entre el sujeto y el Otro (\u2026) Este proceso es circular pero por naturaleza sin reciprocidad. Pese a ser circular, es asim\u00e9trico.\u201d<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Que el juego se presente en la infancia no quiere decir que sea natural de la infancia, la ausencia de la producci\u00f3n l\u00fadica son indicadores del modo en que la estructura se est\u00e1 estructurando. Seg\u00fan Alba Flesler (2014) en \u201cEl ni\u00f1o en an\u00e1lisis y el lugar de los padres\u201d: \u201cpara que haya escena l\u00fadica, es necesario que en el basamento de la estructura est\u00e9 operando una falta.\u201d<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>En el comienzo de la vida las reglas del juego vienen del Otro, quien lo aloje y dar\u00e1 inicio al primer juego. El sujeto toma posici\u00f3n y dar\u00e1 una respuesta propia a la demanda del Otro.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>\u00bfA qu\u00e9 juegos es jugado el beb\u00e9?, decimos, es jugado dado que es el otro el que lo nomina juego.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Se describir\u00e1n los juegos precursores del Fort-Da tomado de un trabajo de investigaci\u00f3n que surgi\u00f3 de la observaci\u00f3n del Centro de investigaci\u00f3n de ni\u00f1os con problemas del desarrollo Elsa Coriat, escrito por Silvia Peaguda y Alfredo Jerusalinsky.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><b>Juego del chupeteo<br><\/b>Le\u00f3n es un ni\u00f1o de 4 a\u00f1os de edad. Fue diagnosticado, de una enfermedad rara, no hereditaria, ni gen\u00e9tica, caracterizada por una marca de nacimiento, usualmente en un lado de la cara, en este caso el izquierdo, una mancha de color vino de oporto. Conlleva problemas neurol\u00f3gicos, crisis epil\u00e9pticas y angiomas. Comienza en la etapa temprana del embarazo, entre los 6 y 9 meses de gestaci\u00f3n, no se puede atribuir a condiciones de vida de la madre, se desconoce su causa, y se produce durante el desarrollo de la red de venas pertenecientes a la superficie del cerebro las cuales no se han separado. El ni\u00f1o presenta hemiparesia del lado de la mancha, disminuci\u00f3n auditiva y visual de dicho lado, crisis convulsivas. Ha pasado por diversas internaciones, donde en cada una de ellas se juega su riesgo de vida, o deterioro. Es un s\u00edndrome progresivo, degenerativo, si bien, depende de las caracter\u00edsticas de cada ni\u00f1o, su longevidad es corta.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Es sostenido por sus padres en su fantas\u00eda y en consecuencia en la realidad como un beb\u00e9, con el intento de evitar, contrarrestar su crecimiento real. Por el contrario, Le\u00f3n, es de contextura f\u00edsica pronunciada, lo que enfrenta a sus padres al real.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>A casi al a\u00f1o de vida, inici\u00f3 en un C.E.T., y sus padres en tratamiento a padres, egres\u00f3 del centro sin que sus padres pudieran asimilar el diagn\u00f3stico del ni\u00f1o, a sus 3 a\u00f1os.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Se trabaj\u00f3 todo un a\u00f1o destete del pecho del ni\u00f1o, su madre se lo ofertaba ante cualquier frustraci\u00f3n que \u00e9l pudiera expresar, sin constituirse una dupla sino al modo de uno.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>En el texto de S. Freud \u201cTres Ensayos de Teor\u00eda Sexual\u201d (1905\/2012):<br>\u201cEl chupeteo que aparece ya en el lactante y puede conservarse hasta la madurez o persiste toda la vida, consiste en un contacto de succi\u00f3n con la boca (los labios), repetido r\u00edtmicamente, que no tiene por fin la nutrici\u00f3n.\u201d (p.164)<br>\u201cLa satisfacci\u00f3n de la zona er\u00f3gena (labios) se asoci\u00f3 con la satisfacci\u00f3n de la necesidad de alimentarse, (\u2026) y solo m\u00e1s adelante se independiza de ella. (\u2026) El ni\u00f1o no se sirve de un objeto ajeno para mamar, prefiere una parte de su propia piel porque le resulta m\u00e1s c\u00f3modo, porque as\u00ed se independiza del mundo exterior al que a\u00fan no puede dominar, y porque de esta manera se procura, por as\u00ed decir una segunda zona er\u00f3gena, si bien de menor valor.\u201d (p. 165)<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>A partir de esta cita podemos decir:<br>El beb\u00e9 contin\u00faa formando parte del cuerpo materno aun cuando sea en el exterior de dicho cuerpo. La madre no existe todav\u00eda como un ser fuera de \u00e9l, el lactante vive sus emociones m\u00e1s en el cuerpo de la madre que en el suyo propio.<br>La alimentaci\u00f3n se efect\u00faa en el lugar del cuerpo de la madre m\u00e1s externo y saliente (el pecho), por eso puede ser sustituida, sin mayor dificultad por otro objeto.<br>La trama de un di\u00e1logo con el beb\u00e9 se conforma en t\u00e9rminos expresivos en el intercambio de mensajes entre la pareja madre \u2013 hijo, a nivel del tono muscular, contracci\u00f3n adaptada entre ambos, que precede y prepara el verdadero movimiento muscular, mientras la madre se dirige verbalmente a su hijo con palabras comprensivas y comprensibles. Es el punto crucial que va a estructurar el di\u00e1logo y la comprensi\u00f3n mutua.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>En entrevistas vinculares, se trabaj\u00f3 en alojar a la madre, desinvirtiendo la figura de la estimuladora temprana, portadora del saber, de lo innombrable, abriendo la trama de la historia del ni\u00f1o, de la madre, del padre para hilar la historia de Le\u00f3n y proveerle al ni\u00f1o, objetos sustitutos al pecho materno, permitirle bajarse de los brazos de su mam\u00e1, permitirle el libre movimiento corporal, que conllev\u00f3 sostenerlo en sus ca\u00eddas.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>El beb\u00e9 halla el alimento y el reposo tomado en los brazos de la madre, el regazo de la madre, las vestimentas, reemplazan el vientre materno; en la actualidad, sillas, mois\u00e9s, cunas, alejan al beb\u00e9 del claustro materno, ofrecen un espacio de sustituci\u00f3n que est\u00e1 por fuera de ella.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>El modo de sostener al beb\u00e9, los cambios de posici\u00f3n, rotaci\u00f3n, acostarlo, se acompa\u00f1an con la mirada; la verbalizaci\u00f3n con la que la madre acompa\u00f1a cada uno de los gestos del beb\u00e9, establecen ritmos, que dar\u00e1n lugar a los juegos de imitaci\u00f3n y al juego del espejo.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Los ojos del beb\u00e9 encuentran un faro, los ojos de la madre, que le permiten dirigir su mirada, transformar y organizar, poco a poco, el acto de satisfacci\u00f3n de la necesidad. De este modo el beb\u00e9 siente deseo de ser mirado y de mirar, la libido oral inviste a la mirada. Seg\u00fan D.W. Winnicott, en Realidad y Juego (1971\/2013): \u201cEn el desarrollo emocional individual el precursor del espejo es el rostro de la madre.\u201d (p. 179) \u00bfQu\u00e9 ve el beb\u00e9?<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>D.W. Winnicott, en Realidad y Juego (1971\/2013):<br>Cuando miro se me ve, y por lo tanto existo.<br>Ahora puedo permitirme mirar y ver.<br>Ahora miro en forma creadora, y lo que apercibo tambi\u00e9n lo percibo.<br>En verdad no me importa no ver lo que no est\u00e1 presente para ser visto. (p. 184)<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Su mam\u00e1 pod\u00eda responder si \u00e9l se mostraba molesto o enfermo; en sus estados de salud reinaba la apercepci\u00f3n, entonces no hab\u00eda un espejo, sino una alteraci\u00f3n de las cosas vistas. Le\u00f3n se provocaba estados de desconexi\u00f3n con su medio circundante cuando dejaba de ser mirado.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>No es un mero juego de los ojos, interviene el gesto placentero de la madre (sonrisa), que se acompa\u00f1a con fonemas m\u00e1s o menos precisos y repetitivos, otorgando un plus de placer, produciendo conexiones entre la zona de la boca y la mirada.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Cuando la acci\u00f3n de la succi\u00f3n prescinde de algo del orden de la necesidad de la alimentaci\u00f3n con la que se apuntal\u00f3, esa acci\u00f3n la podemos nominar juego (sustantivo).<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Cuantos m\u00e1s movimientos Le\u00f3n ejecutaba, ella no lo pod\u00eda ver, no pod\u00eda participar en la sanci\u00f3n de juego, proponerle sustitutos a su regazo o pecho. Se trabaj\u00f3 en entrevistas simult\u00e1neas con el fin que el ni\u00f1o entre a las sesiones con su analista y mientras con su mam\u00e1 se trabaj\u00f3 brindarle herramientas en la vida cotidiana.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><b>Juego del Aj\u00f3, el juego del Sonajero.<br><\/b>Seg\u00fan J. Lacan, en el Seminario IV, La relaci\u00f3n de objeto, la dial\u00e9ctica de la frustraci\u00f3n (1956\/2013):<br>\u201cLa madre es algo distinto que el objeto primitivo. No aparece propiamente desde el inicio, sino, como Freud lo subray\u00f3, a partir de esos primeros juegos, juegos que consisten en tomar un objeto perfectamente diferente de s\u00ed mismo y sin ninguna clase de valor biol\u00f3gico.\u201d (\u2026). \u201cEste par presencia \u2013 ausencia, articulado de forma extremadamente precoz por el ni\u00f1o, connota la primera constituci\u00f3n del agente de la frustraci\u00f3n, que en el origen es la madre. Cuando deja de responder, cuando de alguna manera responde a su arbitrio, se convierte en potencia. Se produce un vuelco en la posici\u00f3n del objeto. En cuanto la madre se convierte en una potencia y de ella depende manifiestamente para el ni\u00f1o su acceso a los objetos. Estos objetos, que hasta entonces eran pura y simplemente objetos de satisfacci\u00f3n, se convierten por intervenci\u00f3n de esa potencia en objetos de don. (\u2026) Lo que cuenta, como van a ver, son las carencias, las decepciones, que afectan a la omnipotencia materna.\u201d (p 71)<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>En entrevistas de juego con el ni\u00f1o, Le\u00f3n comienza a jugar con autos, estos entran y salen de una casa, pero quedan a su disposici\u00f3n, a su vista, m\u00e1s adelante, se introduce el pasaje de los autos por un puente, por un momento no los ve, jugamos frente a frente, y nos miramos en busca de ese auto, pasadero, a nuestros ojos por el puente, y jugamos con el movimiento de su rostro y sus ojos, apuntalando en aquel que posee mejor visi\u00f3n, ac\u00e1 est\u00e1.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><b>Juego de la S\u00e1bana.<br><\/b>Las sesiones de juego oscilaron en juegos de rodar por el piso, enrollarnos en una manta mientras nos reconocemos en el espejo, integrando en el juego su mano izquierda y pierna izquierda. Le\u00f3n reconoce mi voz, llama a su analista desde la sala de espera, sube la escalera solo, en movimientos espont\u00e1neos hace uso de su mano izquierda.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Minnie se introdujo, nuestra compa\u00f1era de juegos, le preparamos la comida, le dimos de comer, jugamos con ella a la pelota, ella expresa sus emociones de enojo, alegr\u00eda, frustraci\u00f3n, miedo, entre otras, en cada uno de sus actos. A Le\u00f3n se le ofrecen objetos, a\u00fan no hay b\u00fasqueda propia.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><b>Juego de la Mano.<br><\/b>Le\u00f3n no permite que nadie le toque su mano izquierda, lo que fue un obst\u00e1culo para la introducci\u00f3n del tratamiento de su cuerpo; nuestra gran compa\u00f1era de juegos Minnie fue la precursora de esto, al subir y bajar la escalera de acceso al consultorio, la necesidad de llevarla colabor\u00f3 en su uso. Le\u00f3n trae un amigo para Minnie, Mickey.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><b>Juegos de borde, precursores del Fort \u2013 Da.<br><\/b>Los juegos predilectos de Le\u00f3n son los autos: se caen de la mesa, la mirada de la analista en esa b\u00fasqueda del objeto va y viene, retoma, mientras le sonr\u00ede en su aparici\u00f3n. Le\u00f3n los tira intencionalmente, otros se le caen involuntariamente y \u00e9l los busca. Los intentos de desconexi\u00f3n se les asign\u00f3 un sentido en el movimiento r\u00e1pido del auto y despacio. Minnie busca a Le\u00f3n por el consultorio para sacarle un gran cami\u00f3n, que \u00e9l hace rodar por todo el espacio, mientras pasa por debajo del escritorio, el borde de las sillas; si Minnie se acerca demasiado la muerde, desplegando la agresi\u00f3n hacia el objeto. Le\u00f3n experimenta placer en el jugar, y se esconde en una casita para que ella lo encuentre.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Se trabaja en entrevistas a padres para el sost\u00e9n del juego en la casa y la tolerancia de los movimientos libres del ni\u00f1o, mientras imita palabras de la analista.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><b>Bibliograf\u00eda<\/b><br>A. Jerusalinsky, La educaci\u00f3n, \u00bfes terap\u00e9utica?, en Escritos de la Infancia N\u00b0 4, FEPI, Buenos Aires, Argentina.<br>J. Lacan, \u201cLa dial\u00e9ctica de la frustraci\u00f3n\u201d (1956), en Seminario IV, Editorial Paid\u00f3s, Buenos Aires, Argentina, 2013.<br>Silvia Peaguda. \u201cA qu\u00e9 jugamos con los beb\u00e9s precursores del Fort \u2013 Da\u201d, Escritos de la Infancia N\u00b0 8, FEPI, Buenos Aires, Argentina.<br>S. Freud. \u201cM\u00e1s All\u00e1 del Principio del Placer\u201d (1920-22), tomo XVIII en Obras Completas de Amorrortu editores, Buenos Aires, Argentina, 2012.<br>S. Freud. \u201cTres Ensayos de Teor\u00eda Sexual\u201d (1905), tomo VII en Obras Completas de Amorrortu editores, Buenos Aires, Argentina, 2011.<br>F. Tosquelles, \u201cEl maternaje terap\u00e9utico con los deficientes mentales profundos\u201d, Editorial Nova Terra, Barcelona, Espa\u00f1a, 1973.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juegos constitutivos, juegos precursores del Fort &#8211; Da. Articulaci\u00f3n cl\u00ednica. Lic. Mart\u00edn, Natalia.Lic. Guastadisegno, Mariana. 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