Lo traumático en la estructura familiar, desafíos a la letra dura del diagnóstico.
Lic. Guastadisegno, Mariana.
Resumen
El presente trabajo tendrá como objetivo abordar el concepto de trauma psíquico y neurosis traumática familiar, la dificultad de elaboración vivenciada en el nacimiento y consiguiente diagnóstico de discapacidad, conlleva una perturbación de la economía libidinal en la familia, que afecta la proyección al futuro en una salida laboral, se compartirán fragmentos de viñetas clínicas.
Introducción
En la clínica con discapacidad nos encontramos con entidades nosológicas que pertenecen a otros campos, nos preguntamos, ¿cómo abordar un hecho que no puede ser modificado? El impacto de la discapacidad se evalúa en el niño con déficit, en su grupo familiar, en la comunidad y en el equipo interdisciplinario.
Desarrollo Conceptual
Desde el psicoanálisis entendemos por trauma al elemento cuantitativo que irrumpe en el aparato psíquico, lo cual desborda la capacidad de inscripción del yo, no puede ser procesado ni inscripto en el sistema de huellas mnémicas o lo es de forma insuficiente. El exceso de estímulos impide su tramitación psíquica. Se genera una inundación del yo que reactiva su estado primitivo de desvalimiento.
Freud (1920-22) en “Más allá del principio de placer”, sostiene:
“llamaremos traumáticas a las excitaciones externas que poseen fuerza suficiente para perforar la protección antiestímulos. (…) la tarea planteada es (…) dominar el estímulo, ligar psicológicamente los volúmenes de estímulo que penetraron violentamente, a fin de conducirlos, después, a su tramitación. (…) se empobrecen todos los otros sistemas psíquicos, de suerte que el resultado es una extensa parálisis o rebajamiento de cualquier otra operación psíquica.” (p. 29-30)
La coraza de protección antiestímulos opera apartando los estímulos como un envoltorio, su función es filtrar los estímulos que provienen del mundo exterior. Se genera en el aparato una contrainvestidura para hacer frente a la hemorragia libidinal producida por el trauma, es movilizada la energía de investidura en torno al punto de intrusión. Se trata de estados económicos en los cuales se desinvierte el mundo, la libido se encuentra orientada hacia lo endógeno.
Retomando a Freud, Maldavsky (1993) indica que se produce una alteración económica en el aparato y la imposibilidad de cualificar el estímulo exógeno irrumpiente. En sus palabras: “se produce un dolor que no cesa, con la abolición de la conciencia (y la subjetividad), que deja una fijación duradera al trauma” (Maldavsky, 1993, p. 189).
Cantis, J. (2001): afirma que “La discapacidad la podemos enmarcar en las denominadas patologías del desvalimiento.” (p. 1) Este desvalimiento es un doble desvalimiento en el niño con discapacidad, en principio orgánico, falla genética, insuficiencia somática y ello después repercute en lo psíquico. Se tiende a suponer que el trauma viene desde afuera, extracorporal, pero por ejemplo en una falla genética, existe un afuera intracorporal que rompe la barrera de protección antiestímulos, desequilibra la economía pulsional. En sus palabras: “El desvalimiento motor tiene como correlato el desvalimiento psíquico y cada uno de estos aspectos se combina con el otro.” (Cantis, 2001, p.2).
Esta perturbación económica se extiende a todos los miembros de la familia con diferentes modalidades.
Maldavsky D. (1993), define la neurosis traumática familiar: “sobreviene cuando emerge en una familia un individuo incapacitado para valerse por sí mismo. (…) Se produce una profunda perturbación en la economía libidinal familiar, que habitualmente tiene su punto de partida en la persona de la madre.” (p. 243).
Estos autores emparentan las neurosis traumáticas con la discapacidad, por la desvitalización anímica, los estados de sopor y apatía. Cantis J. (2001), “fallas en el universo simbólico y en el mundo de los afectos, claudicación del sentir, falla o pérdida profunda de la vitalidad interior, problemas en la constitución de la conciencia” (p.2).
Acerca de la familia
Alteración en el quimismo pulsional. En el inicio, cuando un bebé se encuentra en la panza de su madre se constituye una conjunción de los cuerpos, una unidad corporal. El embarazo produce una enorme alteración de la economía pulsional materna; al término del año y medio suele cerrarse la unidad química, este antiguo canal puede ser retomado previo a la separación. En la diferenciación cada uno se cierra en sí mismo y desarrolla fuerzas químicas internas que en psicoanálisis llamamos pulsión. Motor vital interior.
La presencia de un hijo discapacitado: los padres experimentan un cambio en el quimismo vital, pulsional, entendiendo por tal el conjunto de fuerzas vivas. Debilitamiento de la energía interior disponible para hacer proyectos y disfrutar de la vida; es un antes y un después el nacimiento de un hijo con discapacidad, es un observable, un envejecimiento precoz.
Esta situación genera un vínculo particular en el seno de la familia, entre los padres y el hijo con características muy estrechas de reciprocidad, dependencia y sin límites. En este vínculo la unidad química corporal no se encuentra cerrada, fuente estimulante insoslayable para el otro.
La característica del quimismo vital no cerrado en el propio cuerpo se extiende a todos los miembros de la familia, y es muchas veces lo que dificulta el ingreso en inaugurar la presencia de terceros en la diada madre – hijo discapacitado.
La familia puede atravesar diversas reacciones emocionales y desarrollan distintas modalidades vinculares, sus miembros se aíslan como una forma de no salir al mundo, se aísla al miembro de la familia con discapacidad dentro del grupo familiar, o toda la familia se aísla persistiendo en ellos una comunicación endogámica. Hay también una modalidad cuya carta de presentación es abrirse al mundo, desde la discapacidad como infortunio.
El impacto de la discapacidad se observa en el sujeto que lo padece, en el grupo familiar, en la comunidad, en las instituciones que transitan, en el equipo interdisciplinario.
Bibliografía:
Cantis, J. G. (2001), “Discapacidad: Subjetividad, Vitalidad interior y familia.” Ed. R. Vergara. Argentina.
Freud, S. (1920-22), “Más allá del principio de placer”, tomo XVIII en Obras Completas de Amorrortu editores, Buenos Aires, Argentina, 2012.
Maldavsky D. (1993), “Metapsicología de las Neurosis Traumáticas”, Revista de psicoanálisis, Vol. N°1, Buenos Aires, Argentina.